miércoles, 29 de febrero de 2012

Intubacion Endotraqueal


Intubacion Endotraqueal

DEFINICIÓN
   La intubación consiste en introducir un tubo o sonda en la traquea del paciente a través de las vías respiratorias altas. Dependiendo de la vía de acceso que escojamos, tenemos dos tipos de intubación:
  • nasotraqueal: a través de las fosas nasales. Suele utilizarse en intubaciones programadas (anestesia, dificultad respiratoria en aumento...)
  • orotraqueal: a través de la boca. Por lo general se utiliza en intubaciones dificultosas o de urgencia (reanimación cardio pulmonar  (R.C.P.)), ya que es la más rápida.
   El objetivo de este procedimiento es mantener la vía aérea permeable, estableciendo una vía segura de comunicación y entrada de aire externo hasta la traquea. Para esto, el extremo distal del tubo debe quedar aproximadamente a 1-2 cms de la carina, de modo que el aire pueda llegar adecuadamente a ambos bronquios.


INDICACIONES


   Podemos resumirlas en:
  • Obstrucción de la vía aérea superior (cuerpo extraño, aspiración de meconio,     traumatismos, secreciones...)
  • Ausencia de reflejos protectores de la vía aérea (depresión respiratoria producida por anestesia, traumatismo craneoencefálico...)
  • Necesidad de aplicar ventilación mecánica con presión positiva  (prematuridad entre  25-28 semanas, por déficit de desarrollar alveolar y del sufactante, patologías como     bronquiolitis, enfermedades neuromusculares...)
    Elegiremos la vía oral o nasal para introducir el tubo en determinadas circunstancias:
  • Orotraqueal:
  • intubación de emergencia
    • obstrucción de las fosas nasales (estenosis o atresia de coanas, pólipos...)
    • obstrucción de la nasofaringe (tumores, hipertrofia de adenoides...)
    • sospecha de fractura de base de cráneo
    • diátesis hemorrágica moderada-severa
  • Nasotraqueal:
    • traumatismo facial severo con dificultad para abrir la mandíbula
    • rotura de lengua
    • quemaduras graves de la cavidad bucal
   La intubación endotraqueal, sea cual sea la vía de acceso, es el método más eficaz para mantener abierta la vía aérea, y además, asegura una adecuada ventilación y aporte de oxígeno al paciente, disminuye el riesgo de distensión gástrica y aspiración pulmonar, permite administrar algunos fármacos durante la reanimación cardiopulmonar (mientras se consigue una vía venosa), facilita la aspiración de secreciones y si fuera necesario, aplicar presión positiva al final de la espiración (PEEP). Además, durante la reanimación cardiopulmonar, facilita la sincronización entre masaje cardiaco y ventilación.

PROCEDIMIENTO
   Siempre que sea posible, es recomendable realizar la intubación de forma programada, de modo que tengamos todo el material preparado y el personal adecuado, para disminuir así el tiempo que dura el procedimiento y las complicaciones.
    Debe ser realizada al menos por dos personas como mínimo.
MATERIAL
   En el lugar en que se vaya a realizar  la intubación (ya sea en la calle o en un hospital) debemos disponer de:
  • fuente de oxígeno con caudalímetro
  • mascarilla facial transparente y bolsa autoinflable del tamaño adecuado (AmbúR). (ver    punto 3.1.1.)
  • goma conectora de la fuente de oxígeno y el balón autohinchable
  • cánula orofaringea (GuedelR) del tamaño adecuado (ver 3.1.2)
  • aparato de aspiración  o vacío con manómetro de presión
  • sondas de aspiración del tamaño adecuado (ver 3.1.3. y Tabla 3))
  • goma de conexión entre las sondas de aspiración y el sistema de vacío
  • guantes estériles y no estériles
  • mango de laringoscopio (comprobar la existencia y funcionamiento de las pilas)
  • palas de laringoscopio del tamaño adecuado (comprobar el funcionamiento de la            bombilla): rectas y curvas (ver 3.1.4. y Tabla 4))
  • lubricante (tipo SilkosprayR)
  • tubo endotraqueal con o sin balón del tamaño adecuado (ver 3.1.5. y Tabla 5)
  • dos tubos endotraqueales más: uno de un número mayor  y otro menor al anterior
  • fiador, estilete o guía: le da rigidez al tubo endotraqueal, lo cual facilita la intubación cuando ésta se prevee difícil o la persona es inexperta. Es recomendable lubricar el fiador antes de introducirlo a través de la luz del tubo endotraqueal para facilitar posteriormente su extracción. Nunca debe sobrepasar el orificio distal del tubo (también llamado ojo de Murphy), de hecho, debe quedar aproximadamente 1 cm antes del final del tubo, para evitar lesiones en la vía respiratoria.
  • pinzas de Magill, que servirán para guiar el tubo en la intubación nasotraqueal
  • esparadrapo, venda o sistema fijador
  • parches protectores de piel (tipo ConfeelR, AllevinR...)
  • medicación de intubación : si es posible, se tendrá cargada y preparada previamente. Si no es así, debería estar situada en un lugar apropiado, conocido por el personal  y accesible.

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